Saltar al contenido principal.


Los Efectos de la Lluvia Ácida – Aguas de Superficie y Animales Acuáticos

Imagen: una corriente que atraviesa un bosque.Los efectos ecológicos de la lluvia ácida se ven más claramente en los ambientes acuáticos, tales como arroyos, lagos y pantanos. La lluvia ácida fluye a los arroyos, lagos y pantanos después de caer sobre bosques, campos, edificios y caminos. La lluvia ácida también cae directamente en el hábitat acuático. La mayoría de los lagos y arroyos tienen un pH de entre 6 y 8, aunque algunos lagos son naturalmente ácidos aun sin los efectos de la lluvia ácida. La lluvia ácida afecta primordialmente a las capas de agua sensibles, situadas en cuencas vertientes cuyos suelos tienen una capacidad limitada para neutralizar compuestos ácidos (llamada "capacidad de amortiguamiento"). Tanto los lagos como los arroyos se vuelven ácidos (por ejemplo, su valor de pH disminuye) cuando el agua misma y el terreno circundante no pueden amortiguar o estabilizar la lluvia ácida lo suficiente como para neutralizarla. En áreas con poca capacidad de amortiguamiento, la lluvia ácida desprende el aluminio de los suelos, el cual va a dar a los lagos y arroyos. El aluminio es sumamente tóxico para muchas especies de organismos acuáticos.

¿En Dónde Afecta la Lluvia Ácida a los Lagos y Arroyos?

Muchos lagos y arroyos examinados como parte del Estudio Nacional de las Aguas de Superficie (National Surface Water Survey, NSWS) sufren de acidez crónica, una condición en la que el agua mantiene un nivel de pH bajo constante. En dicho estudio se investigaron los efectos de la sedimentación ácida en más de 1,000 lagos de más de 10 acres de superficie, así como en miles de millas de arroyos que se consideraron susceptibles a la acidificación. La lluvia ácida produjo acidez en el 75 por ciento de los lagos ácidos y en el 50 por ciento de los arroyos ácidos que fueron examinados. Se identificaron varias regiones de los Estados Unidos en las que había aguas de superficie sensibles a la acidificación. Entre ellas figuran las montañas Adirondack y las de Catskill en el estado de Nueva York, las altiplanicies centrales de las montañas Apalaches a lo largo de la costa este, el norte del medio oeste y las regiones montañosas del oeste de los Estados Unidos. En regiones como las del noreste de los Estados Unidos, en donde la capacidad de amortiguamiento del suelo es deficiente, algunos lagos registran ahora un valor de pH inferior a 5. Una de las lagunas más ácidas sobre las cuales se informó es Little Echo Pond, en Franklin, Nueva York. La laguna Little Echo Pond tiene un pH de 4.2.

La acidificación también constituye un problema en los lagos que no fueron examinados como parte de los programas federales de investigación. Por ejemplo, si bien los lagos con menos de 10 acres de superficie no fueron incluidos en el NSWS, hay entre una y cuatro veces más de esos lagos pequeños que lagos grandes. En las montañas Adirondack, el porcentaje de lagos ácidos es considerablemente más alto cuando se incluyen los lagos pequeños.

Los arroyos que corren por terrenos con poca capacidad de amortiguamiento son, al igual que los lagos, susceptibles al daño causado por la lluvia ácida. Aproximadamente 580 de los arroyos o riachuelos de la planicie de la costa atlántica central son ácidos debido principalmente a la sedimentación ácida. Por ejemplo, en la Región de los Pinares de Nueva Jersey, más del 90 por ciento de los arroyos son ácidos, siendo éste el porcentaje más alto de arroyos ácidos del país. Más de 1,350 de los arroyos del altiplano de la región central de la costa atlántica (Apalaches centrales) son ácidos, debido principalmente a la sedimentación ácida.

Si se tiene en cuenta la “acidificación episódica”, la magnitud del problema de la acidificación es mayor, tanto en Estados Unidos como en Canadá. La acidificación episódica se refiere a los períodos breves en que los niveles de pH disminuyen debido al escurrimiento de la nieve que se derrite o las lluvias fuertes. Los lagos y los arroyos de muchas regiones de los Estados Unidos son susceptibles a la acidificación episódica. En los Apalaches centrales, la planicie de la costa atlántica central y las montañas Adirondack, muchos otros lagos y arroyos se vuelven temporalmente ácidos debido a las tormentas y la nieve que se derrite durante la primavera. Por ejemplo, alrededor del 70 por ciento de los lagos sensibles de las montañas Adirondack corren el riesgo de estos episodios de acidificación. El grado de acidez es más de tres veces el de los lagos crónicamente ácidos. En las montañas Apalaches centrales, aproximadamente el 30 por ciento de los arroyos sensibles probablemente se conviertan en ácidos durante un episodio. Este nivel es siete veces el número de arroyos crónicamente ácidos que hay en esa región. La acidificación episódica puede causar "matanzas de peces".

Las emisiones de fuentes estadounidenses también contribuyen a la sedimentación ácida en el este de Canadá, en donde el terreno es muy similar al de las montañas Adirondack y, en consecuencia, los lagos son sumamente vulnerables a los problemas de la acidificación crónica. El gobierno canadiense ha estimado que 14,000 lagos de la región este de ese país son ácidos.

Principio de la página

¿Cómo Afecta la Lluvia Ácida a los Peces y Otros Organismos Acuáticos?

La lluvia ácida causa una cascada de efectos que dañan a los peces o les causan la muerte, reducen su población, eliminan por completo especies de peces de una masa de agua y disminuyen la biodiversidad. Al fluir la lluvia ácida a través de los terrenos de una cuenca vertiente, se escapa el aluminio de esos terrenos hacia los lagos y arroyos situados en esa cuenca vertiente. De modo que, al disminuir el pH de un lago o arroyo, aumentan los niveles de aluminio. Tanto el pH  bajo como los altos niveles de aluminio son directamente tóxicos para los peces. Además, los niveles bajos de pH y el aumento de aluminio producen tensiones crónicas en los peces que podrían no causarles la muerte individualmente, pero que sí conducen a una reducción en su peso y tamaño, lo cual los hace menos capaces de competir por su alimento y su hábitat.

Algunas clases de plantas y animales pueden tolerar aguas ácidas. Otras, en cambio, son sensibles a la acidez y desaparecerán a medida que disminuya el pH. Las crías y retoños de la mayoría de las especies son, generalmente, más sensibles que los adultos a las condiciones ambientales. Con un pH de 5, la mayoría de los huevos de pez no llegan al punto en el que nacen las crías. A niveles más bajos de pH, algunos peces adultos mueren. En algunos lagos ácidos no hay peces. El cuadro que figura a continuación muestra que no todos los peces y crustáceos, así como los insectos de que los se alimentan, pueden tolerar el mismo nivel de ácido. Las ranas, por ejemplo, pueden subsistir en agua mucho más ácida (con un pH más bajo) que las truchas.

Planee demostrar diversos niveles de tolerancia del pH de las varias criaturas de la vivienda del agua incluyendo pescados, ranas, e insectos. Si usted tiene dificultad el ver de este gráfico, o necesite la información adicional, contacto Cindy Walke, encargado del Web, en 202-343-9194.

Principio de la página

¿Cómo Afecta la Lluvia Ácida a los Ecosistemas?

En conjunto, los organismos biológicos y el ambiente en que viven constituyen lo que se conoce como un ecosistema. Las plantas y los animales que viven dentro de un ecosistema son muy interdependientes. Las ranas, por ejemplo, pueden tolerar niveles de acidez relativamente altos, pero si comen insectos tales como las efímeras, podrían verse afectadas porque parte de lo que constituye su alimentación podría desaparecer. Dadas las conexiones que existen entre los múltiples peces, plantas y otros organismos que viven en un ecosistema acuático, los cambios en los niveles de pH o de aluminio también afectan a la biodiversidad. A consecuencia de esto y a medida que los lagos y arroyos se tornan más ácidos, van disminuyendo la cantidad y clases de peces y otros animales y plantas acuáticas que viven en esas aguas.

Principio de la página

¿Qué Función Desempeña el Nitrógeno Contenido en la Lluvia Ácida y Otros Problemas Ambientales?

El efecto del nitrógeno en las aguas de superficie también es crítico. El nitrógeno desempeña un papel muy importante en la acidificación episódica y las nuevas investigaciones han reconocido la importancia del nitrógeno también en el caso de la acidificación crónica a largo plazo. Además, son importantes los efectos perjudiciales de la sedimentación de nitrógeno atmosférico en los estuarios y masas de agua cercanas a la costa. Los científicos estiman que del 10 al 45 por ciento del nitrógeno producido por las distintas actividades humanas que llega a los estuarios y ecosistemas del litoral, es transportado y depositado a través de la atmósfera. En la bahía de Chesapeake, por ejemplo, cerca del 30 por ciento del nitrógeno allí registrado proviene de la sedimentación atmosférica. El nitrógeno es un importante factor causante de la eutrofización (agotamiento del oxígeno) en las masas de agua. Entre los síntomas de la eutrofización figuran la proliferación de las algas (tanto tóxicas como no tóxicas), el deterioro de la salud de los peces y crustáceos, la pérdida de los lechos de hierba marina y arrecifes de coral, y los cambios ecológicos en las redes alimenticias. De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration), las condiciones anteriores son comunes en muchos ecosistemas costeros de nuestro país. Estos cambios ecológicos afectan a las poblaciones humanas al alterar las existencias de peces y mariscos y crean el riesgo del consumo de pescados o crustáceos contaminados, reduciendo así la posibilidad de poder usar y disfrutar de nuestros ecosistemas costeros, y perjudicando económicamente a los que dependen de ecosistemas costeros saludables, tal como en el caso de los pescadores y de quienes atienden el sector turístico.

Principio de la página

¿Cómo está Respondiendo a Estos Problemas el Programa para la Lluvia Ácida de EPA?

El control de la lluvia ácida aportará grandes beneficios como resultado de la disminución de la acidez en las aguas de superficie. Si los niveles de sedimentación ácida permanecieran constantes durante los próximos 50 años (el período utilizado en los modelos de proyección), la tasa de acidificación de los lagos de las montañas Adirondack, con áreas de más de 10 acres, aumentaría en un 50 por ciento, o más. Los científicos predicen, no obstante, que la reducción de las emisiones de SO2 que estipula el Programa para la Lluvia Ácida disminuirá considerablemente la acidificación debida al azufre atmosférico. Sin esas reducciones en las emisiones de SO2, las proporciones de ecosistemas acuáticos ácidos permanecerían elevadas o empeorarían notablemente.

Principio de la página

 

 


Local Navigation


Saltar al contenido principal.