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September 18, 2001

Administradora Whitman detalla los efuerzos en marcha para monitorear las áreas de desastre y la contribución a los efuerzos de limpieza

La Administradora Whitman anunció ayer que los resultados de las pruebas hechas en el aire y agua potable cerca de las áreas del desastre en el Centro Mundial de Comercio (World Trade Center) y el Pentágono indican que estos recursos vitales están a salvo. Whitman también anunció que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) le ha dado a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) hasta $83 millones para apoyar su participación en las actividades de limpieza y el monitoreo constante de las condiciones ambientales en la Ciudad de Nueva York y el área metropolitana de Washington como consecuencia de los ataques terroristas de la semana pasada en el Centro Mundial de Comercio (World Trade Center) y el Pentágono.

"Nos sentimos muy alentados ya que los resultados de los monitoreos sobre las condiciones de la calidad de aire y agua potable en ambos Nueva York y cerca del Pentágono muestran que el público en estas áreas no está expuesto a niveles excesivos de asbesto u otras substancias malignas" dijo Whitman. "Dada la amplitud de la tragedia de la semana pasada, estoy contenta al asegurar a la gente de Nueva York y Washington D.C. que su aire es saludable para respirar y su agua es segura para beber" agregó.

Como consecuencia de los ataques del martes, la EPA ha trabajado junto con las autoridades estatales, locales y federales para proveer su experiencia en métodos de limpieza de materiales peligrosos y también para detectar cualquier contaminante que pudiera ser encontrado al monitorear la calidad del aire, además se han tomado muestras de agua potable y agua de desague en la área de los desastres.

Al pedido de FEMA, la EPA ha estado envuelta en la limpieza y el esfuerzo de monitorear las áreas afectadas trabajando en conjunto con la Guardia Costera de los Estados Unidos, Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la Administración de Salud y Seguridad Laboral (OSHA, por sus siglas en inglés) y organizaciones locales y estatales.

La EPA ha conducido periódicamente monitoreos cerca del área del Centro Mundial de Comercio (World Trade Center) y el área de Wall Street en Manhattan y Brooklyn. La agencia está planeando monitorear alrededor del área metropolitana de la Ciudad de Nueva York. La EPA ha establecido 10 estaciones de monitoreo cerca al área del Centro Mundial de Comercio (World Trade Center). Hasta ahora de 50 muestras de aire tomadas, la mayoría de los resultados han dado no-perceptibles o por debajo de los niveles de preocupación de asbesto, plomo, o compuestos orgánicos volátiles. Los niveles más altos de asbesto han sido detectados dentro una cuadra y media de "ground zero" adonde a los trabajadores se le han suministrado equipos apropiados de protección.

En el bajo Manhattan, la Ciudad de Nueva York también ha estado involucrada con los esfuerzos para limpiar todo lo que este cubierto de polvo proveniente de los escombros como resultado de la destrucción del martes. Esto incluye regar agua sobre los edificios, calles, y aceras para quitar el polvo acumulado y eliminar la posibilidad de que los materiales sean esparcidos por el viento. Para complementar el esfuerzo de limpieza, la EPA ha analizado 62 muestras de polvo buscando la presencia de asbesto u otras substancias. La mayoría de las muestras están dentro de la definición de la EPA de "material que contiene asbesto" (un porciento de asbesto). Cuando las muestras han resultado que contienen más de un por ciento de asbesto, la EPA ha puesto en operación sus camiones de absorbencia- 10 High Efficiency Particulate Arresting, HEPA- para que limpien la área y después tomar más muestras. La EPA también utilizó los camiones HEPA para limpiar las calles y aceras del Distrito Financiero como preparación para el regreso al trabajo el lunes. La Agencia planea utilizar los camiones HEPA para limpiar las salas de espera de cinco edificios federales localizados cerca de lo que fue el Centro Mundial de Comercio y de las calles afuera del ayuntamiento de Nueva York.

Se tomaron 13 muestras de agua para beber en diferentes puntos de Manhattan, además de la muestra tomada en la planta de tratamiento de aguas negras Newtown. Los resultados iniciales muestran que los niveles de asbesto están por debajo de los niveles que la EPA considera de preocupación.

Mientras que FEMA ha proveído a la EPA con un costo máximo de un poco más de $83 millones por los esfuerzos de limpieza que ha hecho la Agencia en la Ciudad de Nueva York y en el Pentágono, la EPA actualmente está trabajando con un fondo de emergencia de $23.7 millones. Si los costos exceden este nivel, FEMA autorizará a la EPA para que tenga acceso a fondos adicionales en incrementos de $15 millones. Como parte de los fondos adicionales que se proveerán a la EPA de parte de FEMA, la Agencia será responsable por cualquier disposición de desechos peligrosos, seguridad general en el área, y proveer instalaciones sanitarias para que muchos de los trabajadores de rescate y búsqueda puedan quitarse el polvo después de concluir sus jornadas. La EPA está coordinando con ambos el Centro de Excelencia Ambiental de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y la Guardia Costera para ejecutar estas responsabilidades adicionales y asegurarse de que el personal de rescate y búsqueda reciban el apoyo máximo y estén protegidos contra materiales peligrosos que puedan encontrar durante su misión.

En el área de la explosión del Pentágono en Arlington, Virginia, la EPA también ha estado involucrada en una variedad de monitoreos de la calidad del agua y aire. Todos los resultados de monitoreo ambiental, ambos en el área de desastre y las áreas circunvecinas, no han detectado asbesto o los niveles caen por debajo de los que la Agencia considera de peligro. El agua de derrame proveniente del sitio de desastre no muestra niveles elevados de contaminantes. Ya que la mayoría de los empleados del Departamento de Defensa regresaron a trabajar esta semana, la EPA ha trabajado muy de cerca con oficiales del Departamento de Defensa y de la Administración de Salud y Seguridad Laboral (OSHA, por sus siglas en inglés) para evaluar la calidad del agua, aire y asegurarse de que el ambiente de trabajo sea seguro.

Mientras que la EPA cuida de no obstruir la tarea de búsqueda y rescate en los áreas de desastre del Pentágono y el Centro Mundial de Comercio, la preocupación principal de la EPA ha sido asegurarse de que los trabajadores de rescate y el público en general no sean expuestos a niveles elevados de contaminantes potencialmente peligrosos que pudieran encontrarse en el polvo y escombros, especialmente cuando se sabe de soluciones prácticas para reducir la exposición. La EPA asistió en el esfuerzo para proveer máscaras de protección a los trabajadores para disminuir la inhalación de polvo. La EPA también recomienda que los escombros en las áreas de desastre continúen manteniéndose mojados, ya que esto ayuda a reducir significativamente la cantidad de polvo en el aire que puede agravar las enfermedades respiratorias como el asma. También se están construyendo instalaciones en las áreas de desastre para que los trabajadores de rescate puedan asearse, cambiarse de ropa, y lavar la ropa llena de polvo por separado de la ropa de uso diario.

Información de la EPA sobre los eventos del 11 de Septiembre


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